Santiago del Estero, Argentina | Viernes 20 de Octubre del 2017
 
 

Con un penal sobre la hora, Grecia le ganó a Costa de Marfil y avanzó a los octavos de final


Con goles de Andreas Samaris y Georgios Samaras, el conjunto de Fernando Santos derrotó al equipo africano. Wilfried Bony había marcado el empate parcial. Los europeos jugarán ante Costa Rica

 

Con el boleto a los octavos de final como premio, Grecia y Costa de Marfil se vieron las caras en el estadio Plácido Aderaldo Castelo, de Fortaleza. Los africanos llegaron su último compromiso de la fase de grupos con mayores posibilidades, dado que la victoria conseguida ante Japón los posicionaba en el segundo lugar de la zona. En cambio, los europeos tenían la obligación de golear y esperar el resultado del choque entre los asiáticos y Colombia, dado que sólo habían cosechado una unidad en sus presentaciones previas.

 

En este contexto, Fernando Santos plateó una propuesta completamente distinta de la que había reflejado en sus primeros compromisos: con la jerarquía de Georgios Samaras, los comandados por el portugués intentaron llevar el duelo al arco defendido por Boubacar Barry. Sin embargo, la velocidad de los "Elefantes" amenazaba a la valla de Orestis Karnezis, ya que su juego se basaba en los contragolpes.

Las lesiones que sufrieron Panagiotis Kone y Orestis Karnezis representaron un gran problema para el entrenador portugués, dado que en menos de 25 minutos tuvo que agotar dos variantes, incluyendo al arquero. El lusitano hizo ingresar a Andreas Samaris y Panagiotis Glykos, para intentar mantener la intensidad en el desarrollo del partido, pero los de Sabri Lamouchi se encargaron de bajar las revoluciones del pleito.

Una individualidad de José Holebas, que concluyó con un disparo en el travesaño, y un tiro libre ejecutado por Sokratis Papastathopoulos, que se murió en los guantes del arquero del Lokeren de Bélgica, fueron las insinuaciones griegas para ponerse en ventaja.

 

Por un grosero error en la salida marfileña, el "Barco Pirata" logró profundizar su ilusión. Una distracción de Cheikh Tioté y el oportunismo de Andreas Samaris fueron la fórmula perfecta para que se establezca el 1 a 0. Más allá la equivocación, la construcción de la pared ofensiva para que el atacante del Olympiakos festeje la conquista merece una mención especial, ya que Samaras se asoció con tanta precisión, que facilitó la definición de la jugada.