Santiago del Estero, Argentina | Martes 17 de Octubre del 2017
 
 

Los acondicionadores de aire estan en jaque por las tarifas


Los costos energeticos los volvieron un lujo

 El aire acondicionado tiene “una mala prensa” desde el reacomodamiento de las tarifas eléctricas, y de hecho su producción en Tierra del Fuego pasó de 1,1 millones de unidades durante el año pasado a 350.000 equipos en el primer semestre de este año.

Así lo señaló el titular de la Asociación de Fábricas de Terminales de Electrónicas (Afarte), Federico Hellemeyer, quien aseguró que la línea más golpeada en los productos que se fabrican en Tierra del Fuego es la de los aire acondicionados.

En este sentido, el dirigente comentó que en el 2015 la producción llegó a 1,8 millones de unidades, lo que generó un sobrestock que se completó en el 2016 con 1,1 millones de equipos. “Este año la sensación es que a duras penas llegaremos a un millón, después de un primer semestre con 350.000 unidades”, enfatizó.

“Aparte del pico de producción, en este segmento incide cierta retracción en el consumo a partir de la regulación de las tarifas eléctricas, pese a que los nuevos aires acondicionados son mucho más eficientes desde este punto de vista”, agregó.

Según Hellemeyer, a estos equipos les quedó el estigma de que con ellos el consumo se descontrola. “Y esto se puede ver en la práctica: apenas llega la factura de luz automáticamente la gente apaga el aire acondicionado”, manifestó el empresario.

Gran penetración

A esto se suma que hay cierta madurez del mercado porque, según explicó, en los últimos cinco años y medio se vendió muchos aparatos de refrigeración y hay muchos aires en las casas; todavía hay margen de crecimiento, pero es un producto con una gran penetración en los hogares que hace 10 años no existía.

Otro factor que incide en la caída de las ventas es que “climáticamente hablando no se registraron los disparadores de otros años”, dado que para el sector 5 días de calor fuerte o 3 noches a más de 20 grados es el equivalente a más ventas.

“Con esta confluencia de factores no tenemos más remedio que bajar el precio del lado de las fábricas y pedir que nos acompañen los retailers, es decir las cadenas de distribución y de venta al público”, manifestó.

Hellemeyer ve una oportunidad en la posible reforma tributaria. “Si bien nadie conoce a ciencia cierta el contenido, sabemos que el foco está en bajar los costos”, finalizó. (Télam)