Santiago del Estero, Argentina | Lunes 23 de Octubre del 2017
 
 

El abordaje judicial en casos de maltrato infantil


El maltrato infantil es una de las temáticas sobre las que trabaja la Oficina de Protección a las Víctimas de Violencia Familiar y de la Mujer (OVFyM) del Poder Judicial.

 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), este flagelo se define como los abusos y la desatención de los que son objeto los menores de 18 años, e incluye todos los tipos de maltrato físico o psicológico, abuso sexual, negligencia y explotación comercial o de otro tipo, que causen o puedan causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad del niño, peligrando su supervivencia, en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder. La exposición a la violencia de pareja también se incluye en las formas de maltrato infantil.

En Argentina, en estos casos, se aplica la Ley Nacional Nº 26.061 de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes, que hace efectivo su derecho de ser oídos y atendidos, cualquiera sea la forma en que se manifiesten, en todos los ámbitos. En consonancia con este instrumento legal, en Santiago del Estero existe la Ley Provincial Nº 6.915, la cual tiene su eje principal en el interés superior de niñas niños y adolescentes (NNA).

Según lo explicaron profesionales del Área de Violencia de la OVFyM, en los casos de maltrato infantil, a diferencia de los que puedan sufrir mujeres, hombres y adultos mayores, se trata de un ser en evolución, que tiene la necesidad de ser protegido porque aún se encuentra en desarrollo y en pleno crecimiento. Estos NNA pueden ser víctimas de violencia tanto en forma directa como indirecta, por ejemplo, cuando son testigos de violencia dentro de su núcleo familiar.

“Está contemplado legalmente que el mismo NNA sea quien pueda radicar la denuncia, así como también cualquier persona que haya tomado conocimiento de los maltratos tiene la obligación de hacerlo”, afirmó la Dra. Eugenia Hernández, jefa del Área de la Mujer de la OVFyM. Y agregó: “Lo más importante es no revictimizar al niño, por lo tanto, tratamos de que sea el adulto quien preste el relato del suceso. Esto evita al niño pasar por esa etapa ya que luego será evaluado por el Cuerpo de Psicólogos del Poder Judicial, ante quienes relatará lo sucedido”.

En caso de que sean adolescentes los que realicen denuncias por maltrato, el relato sí es prestado por las víctimas porque en su mayoría se trata de mujeres, que en un amplio porcentaje son madres, y sufren violencia por parte de sus parejas o ex parejas.

“Al tratarse de jóvenes, sí están habilitadas a relatar el hecho para que desde la OVFyM podamos tomar las medidas correspondientes”, aseguraron las profesionales del Área, afirmando que en un gran porcentaje éstas se resumen en exclusiones de hogar cuando hubo convivencia o en prohibiciones de acercamientos para el victimario, cuando existió algún tipo de relación con aquél.

“Es importante repetir que, si el NNA no se atreve o no puede realizar la denuncia, cualquier persona que tome conocimiento de la situación, sea personal del área de la educación, de la salud o algún familiar, están obligados a informarla en la Justicia, bajo apercibimiento de incurrir en responsabilidad por dicha omisión”, insistió la Dra. Hernández.

Por otra parte, las profesionales de la OVFyM advirtieron que “es una cadena de sus sucesos, porque en el 80% de los casos, los malos tratos que sufren los NNA son el resultado de situaciones de violencia intrafamiliar. Muchas veces hay un silencio o consentimiento tácito por parte de alguno de los progenitores, de allí la importancia del deber de comunicar dicha situación”.

Trabajo interinstitucional

Las acciones de gestión multidisciplinaria son altamente positivas a la hora de tratar casos no sólo de violencia infantil, sino de todo tipo, sostuvieron las profesionales del Área, e insistieron en que es necesario un abordaje interinstitucional en este tipo de problemática, tan común en la sociedad actual.

La colaboración de otros Organismos para abordar el maltrato infantil es un eje fundamental para tratar y prevenir este flagelo. Además de la OVFyM, intervienen otras Instituciones como la Subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SUBNAF), Órgano de competencia por excelencia en la materia, remarcó la Trabajadora Social, Guadalupe Carreras.