Santiago del Estero, Argentina | Lunes 23 de Octubre del 2017
 
 

┬┐Qué pena le cabría a un adolescente que comete un homicidio?


La Corte Interamericana de DD.HH. y la Corte Suprema de Justicia sentaron posición al respecto. Debe hacerse un tratamiento tutelar.

 

La condena que podría recibir un adolescente que comete un homicidio va entre 10 y 20 años de cárcel, pero no prisión perpetua, según lo establece la legislación penal vigente y que es la posición que fijó la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en situaciones en las que hay menores sometidos a un proceso penal.

La Ley Nacional Nº 22.278 y su modificatoria, la Nº 22.803, se refieren a la Ley de Minoridad, que establece que las personas que tienen 16 o 17 años son imputables. Para ellos existe un régimen diferente al de los mayores de 18 años.

Las diferencias sustanciales están en que deben ser sometidos a un tratamiento tutelar antes de ser juzgados y que la eventual pena que se les puede aplicar es en grado de tentativa, con lo que se reduce considerablemente la cantidad de años en que estarán privados de su libertad.

El tratamiento tutelar debe ser de al menos un año y su realización es un requisito ineludible de cumplir antes de ser enjuiciado. Consiste en que el menor a disposición de la Justicia tenga acceso a educación, tratamiento psicológico y de adicciones si las tuviera, con seguimiento de su evolución por parte del Servicio Penitenciario Provincia, con lo que se confeccionan informes que se ponen a consideración de los magistrados.

El resultado del tratamiento tutelar sirve para determinar si el menor que lo realizó está en condiciones o no de ser reinsertado socialmente. Si la evaluación es favorable, entonces se produce la cesura de juicio, es decir, no recibirá una pena y podrá recuperar su libertad ambulatoria.

En el caso contrario, el Código Penal faculta al tribunal a imponer una condena, según la escala del grado de tentativa del delito por el que es juzgado.

Concretamente y en el caso particular del adolescente sospechado de haber asesinado a su hijastra, si el tribunal lo encontrara culpable de homicidio agravado y le impusiera la pena de reclusión perpetua, la cantidad de años que debería estar preso va entre los 15 y 20 años. Si fuera prisión perpetua, la condena se ubicaría entre 10 y 15 años.