Entre las dos suman 18.800 horas de vuelo y USD 786.300. Hace dos semanas, y a pedido del juez federal Sebastián Casanello, que investiga la denominada "ruta del dinero K", el Tribunal de Tasaciones de la Nación cotizó las dos aeronaves del empresario Lázaro Báez que el magistrado entregó en las últimas horas al Estado para uso público.

Se trata del Learjet 35, matrícula LV-BPL de 1981, y del Rockwell Commander 690B, matrícula LV-MBY de 1977 que eran operados por la empresa Top Air, propiedad del empresario, y que se encuentran en los hangares de la firma Aviación Atlántico Sur SA (AASSA) en el aeropuerto de San Fernando, en la zona norte del Conurbano bonaerense. Según trascendió, Casanello, que dispuso la detención del empresario de la obra pública hace un año y tres meses por supuesto lavado de dinero, cedió los aviones al Ministerio de Seguridad y a la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación Civil. Ya había hecho lo propio con el yate del exsecretario de Transporte, Ricardo Jaime, también preso en el penal de Ezeiza. Y con la maquinaria vial de Austral Construcciones, la empresa insignia de Báez.

En el caso del Rockwell Commander, tiene 5.900 horas voladas y dos motores turbohélices. Uno de ellos se encuentra en reparación. Fue cotizado en USD211.300.

Las dos aeronaves se suman al impactante patrimonio que el empresario montó en la última década en paralelo al ascenso político del fallecido expresidente Néstor Kirchner.  Según publicó este medio a mediados del mes pasado, Báez acumuló en estos años 1.355 bienes entre estancias, departamentos, baldíos, talleres, constructoras, mansiones, galpones, cocheras, concesionarias de autos, terrenos, oficinas, locales comerciales, hoteles, vehículos, maquinaria vial y hasta un club de fútbol valuados en $2.734 millones.