Fuentes del Ministerio de Defensa indicaron que la operación es legal,  ya que hay un convenio continental sobre los vuelos de aviones militares y que la hoja de ruta está en regla. El permiso fue otorgado por la Fuerza Aérea y coordinado con la Administración Nacional de Aviación Civil, que a su vez dio aviso a la Policía de Seguridad Aeroportuaria y la Agencia Federal de Inteligencia. 

El avión es un Shaanxi Y8 – F 200 W que había despegado desde Venezuela, hizo una escala en el aeropuerto de Viru Viru, en la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra, y hoy llegó a Ezeiza con el apelativo FAV25. Quedó estacionado en la pista 5, que no se usa desde hace años y donde se suelen alojar los aviones que van a ser desmantelados. De acuerdo a la hoja de ruta, está previsto que mañana a las 9 abandone el país.

Todas las valijas fueron revisadas por personal de la Aduana y pasadas por los escáneres. No había nada ilegal.

Este medio también pudo corroborar La nave tenía cinco tripulantes, entre militares y empresarios vinculados a una compañía petrolera.