Santiago del Estero, Argentina | Jueves 14 de Diciembre del 2017
 
 

?Ganara, finalmente, Cristina Kirchner?


Todas las encuestas de ?ltimo momento reflejan un crecimiento sostenido de la formula encabezada por Esteban Bullrich. La duda es si le alcanzara para ganar

 

Antes de la veda electoral, se conocieron durante las últimas horas los cortes finales de las principales encuestadoras del país. En prácticamente todos ellos se verifican dos datos contundentes y una pregunta central, que recién se develará el domingo. El primer dato es que parece claro que el puesto en disputa es el del primer lugar y no el del segundo, es decir, que la fórmula que encabezan Sergio Massa y Margarita Stolbizer será relegada al tercer lugar. El segundo dato coincidente es que la candidatura de Esteban Bullrich descuenta diferencias sostenidamente en la última semana. La gran duda es si le alcanzará a Cambiemos para derrotar a Cristina Kirchner en la provincia de Buenos Aires. O, planteado en otros términos: ¿Ganará finalmente la ex Presidenta la primera ronda electoral de este año?

Hasta la semana pasada, un grupo de encuestadores sostenía que Cristina Kirchner encabezaba holgadamente la contienda y que existía una disputa reñida por el segundo puesto entre el massismo y Cambiemos. Las dos consultoras de mayor trayectoria que sostenían ese esquema eran Management and Fit y la que conduce Hugo Haime. Ambas han cambiando significativamente su punto de vista.

Hace diez días, MF registraba una diferencia de siete puntos entre CFK y Esteban Bullrich, quien se despegaba apenas cuatro décimas de Sergio Massa. La última encuesta, de ayer, registra cuatro puntos de distancia entre Cristina y Bullrich y seis entre este y Massa. O sea que, en diez días, Cambiemos descontó tres puntos de distancia. Para MF, las elecciones del domingo terminarán 32 a 28, a favor de la ex Presidenta.

Los números de Haime se modificaron de manera más radical. Sus últimas encuestas de fines de julio reflejaban una diferencia a favor de Cristina muy superior a los diez puntos y a Bullrich con dificultades serias para superar a Massa.

El miércoles, concedió un reportaje radial donde contó que en su última medición Cristina había caído de 34 puntos a 31, y que Bullrich ya estaba en 28 y subiendo.

O sea: cualquier cosa puede pasar de aquí al domingo. Haime atribuye la caída de Cristina al costo de haberse mantenido en silencio, sin salir a pelear el voto.

Otro caso similar, pero aún más dramático, es el de Raúl Aragón. El 22 de julio, ese encuestador difundió un sondeo en el cual Cristina aparecía con 32 por ciento, Massa con 26 y Bullrich con 22, tercero cómodo. Ayer, todo había cambiado. En declaraciones a Télam, explicó que existe un panorama de empate técnico. Cristina tendría 30,4. Bullrich, 30,3. Para el infarto.

La encuestadora más estable en todo el proceso electoral fue Aresco, de Federico Aurelio. Pero aun en ella se expresa el acortamiento de la distancia. Hace una semana, CFK aventajaba a Bulllrich por 34,2 a 30,7. Era la diferencia más grande de toda la serie: 3 puntos y medio. Una semana antes, el 22 de julio era de 33,9 a 31,4.

El estudio difundido ayer muestra una paridad exasperante: 31,9 a 31,9. Ni un pelito de distancia.

Hay, como siempre, todo tipo de sospechas sobre estas variaciones, sobre todo respecto de las más bruscas. Pero algunas de ellas podrían tener su justificación. En los comienzos de la campaña era muy difícil de medir la fórmula de Cambiemos.

La marca era potente, sobre todo cuando se la asociaba con María Eugenia Vidal, pero muy débil la postulación de Esteban Bullrich. La aparición por todos lados de Vidal pidiendo el voto -"les pido por favor", dice en un spot – parece haber logrado el objetivo, esto es, que muchos votantes decidieran, al final, votar por Cambiemos y por Vidal, sea quien fuere el que encabeza la lista.

Algo de eso se notó en el último tramo de campaña de Cristina. Si durante junio y julio ella decidió desaparecer de escena, los spots más recientes ya directamente incluyeron su voz. En su último discurso, además, avanzó un poco más en una supuesta autocrítica: "No fuimos todo lo humildes que debimos haber sido", dijo, como si ese hubiera sido el problema que la alejó del poder. Y, por si fuera poco, se refirió de manera muy despectiva a Esteban Bullrich.

Nada de esto hubiera sido necesario si, incluso sus propios sondeos, no mostraran que el ex ministro de Educación empieza a amenazar su posible triunfo, ahora en agosto y, sobre todo, en octubre, que es la elección que importa. De hecho, hasta Analogías, la consultora cautiva de La Cámpora, redujo la distancia de 10 puntos a 5 en su último sondeo.

Desde 2005 para acá, Mauricio Macri le ganó al kirchnerismo en todas las elecciones en las que lo enfrentó. Seis veces en la ciudad de Buenos Aires. Tres en la provincia: una aliado con Francisco de Narváez, otra con Sergio Massa y, finalmente, con María Eugenia Vidal. Y una nacional, en 2015. Cuando sintió que no podía ganar, en 2011, directamente no se presentó. Sin embargo, su fuerza no compitió nunca, directamente, contra la figura de Cristina Kirchner: derrotó a sus candidatos pero no a ella. En pocas horas, se sabrá cómo sigue esa batalla interminable entre los dos dirigentes políticos más importantes del país.

También se podrá tener alguna noción sobre si algunas de las encuestadoras encontraron la brújula, luego de haberla perdido no solo en la Argentina sino en el mundo entero, como se pudo ver en el plebiscito por la paz en Colombia, por el Brexit en el Reino Unido, en la elección que consagró a Donald Trump y hasta en los dos ballotage de 2015 en la Argentina, tanto en la capital del país, como en la elección presidencial entre Mauricio Macri y Daniel Scioli.