El presidente estadounidense Donald Trump aseguró este jueves que las amenazas de "fuego y furia" contra Corea del Norte por sus provocaciones "quizás no fueron lo suficientemente fuertes", pese a que suscitaron el temor de una escalada bélica.

"Ya es hora de que alguien defienda a la gente de ese país y a la gente de otros países. Así que quizás esa declaración no fue lo suficientemente dura", dijo el mandatario desde su campo de golf en Nueva Jersey, donde pasa sus vacaciones. "Creo que China puede hacer mucho más sobre este tema", agregó.

Trump también exigió al dictador Kim Jong-un que "guarde la compostura o estará en problemas como pocas naciones lo han estado".

Trump mantuvo su dura postura este jueves al asegurar que si Corea del Norte lanzara un ataque, el régimen de Pyongyang debería estar muy muy nervioso. "Les van a pasar cosas que no han visto nunca".

No obstante, el presidente estadounidense dejó abierta la puerta de la diplomacia, pero también dijo que durante 25 años los intentos de dialogar con el régimen comunista de Pyongyang han fallado y "alguien tiene que hacer algo".

Con el vicepresidente Mike Pence a su izquierda durante la declaración en Bedminster, antes de una reunión sobre seguridad con él, su asesor de seguridad nacional, H.R. McMaster, y su jefe de gabinete, John Kelly, Trump aseguró que tiene el apoyo del "cien por cien de las Fuerzas Armadas" y de otros líderes mundiales.

El presidente no quiso revelar o comentar sobre la posibilidad de realizar un ataque preventivo contra Corea del Norte, que hoy dijo que ultima planes para lanzar dos misiles de medio alcance dentro de la zona económica exclusiva frente a las costas de Guam.