
En un despliegue realizado bajo el programa provincial “Silencio Cero por las Infancias”, efectivos de la División Trata de Personas desbarataron un centro de distribución de material de abuso sexual infantil que operaba tras la fachada de una mercería.
La investigación se originó a partir de una alerta internacional que detectó el tráfico de material prohibido desde el domicilio del acusado. Sin embargo, al ingresar al inmueble, los investigadores se encontraron con una estructura delictiva doble: en la planta alta funcionaba un avanzado sistema de cultivo “indoor” de cannabis, con iluminación y ventilación profesional, además de estupefacientes ya fraccionados para la venta.
La Justicia dispuso el secuestro de dispositivos electrónicos y la intervención de la Dirección General de Drogas Peligrosas ante la complejidad del escenario hallado.



