
Carlos Ferello, un ingeniero jubilado que embarcó en Ushuaia con el deseo de navegar por rutas remotas, rompió el silencio tras el arribo del crucero MV Hondius a Tenerife. Calificó la experiencia como "una desgracia" y detalló el minuto a minuto de un brote que transformó un itinerario turístico en una emergencia global.
"Iban a ser treinta y pico de días; tendría que haber estado en Buenos Aires el 5 de mayo, y ahora se va a alargar por lo menos 15 días más", lamentó el pasajero, quien, de todas formas, rescató el vínculo de fraternidad que se generó a bordo tras semanas de aislamiento.
El relato de Ferello permitió reconstruir la cronología del virus: los primeros síntomas aparecieron en un matrimonio neerlandés mientras navegaban hacia Tristán da Cunha. "Cuando comunica el capitán que el hombre murió, no se sospechaba nada; eran personas de edad, se lo trató como una infección", recordó por el canal de noticias TN.



