
Con la llegada del otoño y el descenso de la temperatura, las enfermedades respiratorias se vuelven protagonistas en la infancia. Los cuadros de mocos, tos y fiebre se multiplican en jardines y escuelas, y generan inquietud entre padres y cuidadores.
Consultados por Infobae, dos pediatras precisaron cuáles son los virus que circulan en esta época y compartieron recomendaciones prácticas para reducir los contagios, detectar signos de alarma y proteger la salud de los más chicos durante la temporada invernal.
Según comenzó a explicar a Infobae la médica pediatra y coordinadora de la Secretaría de Medios y Relaciones Comunitarias de Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) Ángela Nakab, el escenario de circulación es de bajo a moderado.
BR> “Estamos iniciando la temporada, pero ya tenemos varios virus presentes. Lo más habitual es influenza, que empezó a circular en aumento, especialmente el de tipo A. El rinovirus es el más frecuente en los cuadros virales, sobre todo en resfríos y rinitis. También hay otros virus que, todos los años, aparecen con el otoño-invierno, como adenovirus, parainfluenza y el virus sincicial respiratorio (VSR), causante de la bronquiolitis”, detalló.
En la misma línea, el médico pediatra del Hospital Italiano de Buenos Aires, Gonzalo Beneitez Massaro, sostuvo que “con la llegada del frío, en Argentina comienza a aumentar la circulación de los virus respiratorios habituales de la temporada".
Entre los más frecuentes -dijo- se encuentran el virus sincicial respiratorio, rinovirus, influenza y, en menor medida, adenovirus y SARS-CoV-2. El especialista enfatizó que estos agentes tienen “una alta capacidad de transmisión, especialmente en ámbitos cerrados como jardines de infantes y escuelas”.
Ambos especialistas coincidieron en que el VSR es el que más riesgo presenta para bebés y niños menores de dos años, y que el SARS-CoV-2 mantiene una circulación baja pero sostenida en el país.
Las manifestaciones iniciales suelen ser similares en la mayoría de los cuadros virales. Beneitez Massaro detalló: “Los síntomas más frecuentes incluyen mocos, tos, fiebre, dolor de garganta y, en algunos casos, dificultad para respirar. En los más chicos también puede aparecer rechazo del alimento o irritabilidad”.
El médico remarcó además la importancia de observar la evolución de los síntomas y prestar atención si aparecen signos de alarma como “respiración rápida, hundimiento de las costillas al respirar, decaimiento marcado o dificultad para hidratarse”.
Nakab agregó que “lo que más se está viendo ahora son chicos acatarrados, con resfrío y bastante moco, que a veces puede complicarse y producir otitis".
“Lo fundamental es que las familias sepan identificar fiebre que cuesta bajar, decaimiento importante y, sobre todo, signos respiratorios bajos como respiración agitada, hundimiento de costillas, sibilancias o quejido respiratorio”, destacó la jefa del Hospital de Día Polivalente del Hospital Elizalde, quien subrayó que “el mensaje para los padres es que lo más importante no es identificar el virus, sino ver cómo respira su hijo y su estado general”.



